EL REGISTRO DE UNA EMPRESA EN VENEZUELA
Todo lo que forma
parte de la realidad, todo lo que existe, comenzó con un pensamiento, …una
idea, …un sueño. Ahora bien, establecer una empresa, desarrollar un
empredimiento o montar un negocio son expresiones que resumen en pocas palabras
el mayor anhelo o aspiración de quienes han decidido pasar al segundo nivel;
darle vida a ese pensamiento, esa idea o ese sueño que ha estado ocupando su
mente con insistencia. Esta etapa de transición supone la ejecución de una serie
de trámites que a veces pudiera parecer que entorpecen el avance del proyecto
pero que, en realidad, al final solo están estableciendo las bases de lo que
puede llegar a ser una gran organización.
Antes de revisar el aspecto procedimental de registro de
una empresa, conviene repasar algunos detalles que contribuyen a garantizar el
éxito de tan admirable iniciativa.
El concepto. Se trata de la idea
que da origen al proyecto. La esencia. Ésta debe responder a una necesidad de
mercado identificada con la mayor precisión posible, y que el emprendedor debe transformar
en un proyecto empresarial.
Los conocimientos. Se le denomina
“know how”. La idea ha de apoyarse en un buen nivel de conocimientos, tanto
técnicos como empresariales, con el fin de no caer en errores básicos que
pongan fin a la idea de crear una empresa.
El recurso humano. Conformar un buen
equipo, integrado por la gente adecuada y, preferiblemente, con experiencia en
el área, facilita el inicio del proyecto. Por lo general, el emprendedor suele actuar
en forma individual, pero para asegurar el éxito de un gran proyecto se requiere
del apoyo de gente de confianza, que cuente además con los conocimientos
necesarios. Una sola persona, aun cuando cuente con muchas habilidades y
conocimientos acumulados, no podrá llevar adelante un negocio. En tal sentido,
es oportuno destacar la importancia que tiene el liderazgo en el éxito de un
negocio: el líder logra inspirar, solucionar problemas y sumar los esfuerzos de
su gente a su misión.
El mercado. Es importante
comprobar la demanda del producto o servicio. Todo empresario debe ser
consciente de la importancia del consumidor en la existencia, rentabilidad y
crecimiento de la empresa. Antes de adelantar el desarrollo de la idea, es
necesario confirmar que exista una oportunidad de negocio; es decir, que la
idea responda a necesidades específicas de la población y como tal pueda
reportar beneficios a la empresa. Al adquirir un producto o contratar un
servicio, el consumidor busca la solución a un problema o el beneficio que éste
pueda proporcionarle; no el producto o servicio como tal. Igualmente, el
conocimiento de los recursos y capacidades de la empresa constituye un aspecto
fundamental de la metodología para alcanzar ventajas competitivas sostenibles a
largo plazo. En ese orden de ideas, conviene advertir que el negocio debe tener
una misión, no solamente económica sino también social; a fin de cuentas, como
ya se ha expresado, un producto o servicio tendrá éxito siempre que cuente con demanda y responda a una necesidad de la sociedad.
El proyecto escrito. Todos los aspectos
considerados requieren ser definidos en un plan de negocio, en el que se presenten
detalladamente los atributos técnicos y corporativos de la empresa. Este plan
será fundamental en caso de requerir apoyo financiero o administrativo, o
simplemente para contratar un proveedor. Generalmente, este plan es objeto de
minuciosa revisión para conocer la viabilidad de la empresa. El plan de negocio, o plan de empresa, es una declaración formal de los objetivos del negocio, recogidos
por escrito en un documento, que desarrolla, sistematiza e integra las
actividades, las estrategias de negocio, el análisis de la situación del mercado y
otros estudios que son necesarios para que una idea de negocio se
convierta en una empresa viable, en el cual se recoge la idea de rentabilidad
del negocio, el organigrama de la organización, la estructura de capital, la
evaluación financiera, las fuentes de financiación, el personal necesario junto
con su método de selección, la filosofía de la empresa, los aspectos legales y
su plan de salida. Cuando se tiene la intención de iniciar un negocio, se le emplea
internamente para la administración y planificación de la empresa.
Además, como se indicó previamente, se lo utiliza para convencer a terceros,
tales como bancos o posibles inversores, para que aporten financiación al
negocio.
Este plan puede ser una representación comercial del modelo
que se seguirá. Reúne la información verbal y gráfica de lo que el negocio es o
tendrá que ser. También se lo considera una síntesis de cómo el dueño
de un negocio, administrador, o empresario, intentará organizar una labor
empresarial y pondrá en acción las actividades necesarias y suficientes para que éste
tenga éxito. El plan es una explicación escrita del modelo de negocio de la
compañía a ser puesto en marcha.
Con frecuencia, algunos planes de negocio quedan obsoletos, por lo
que una práctica habitual es su constante renovación y actualización. Una
creencia común dentro de los círculos de negocio es sobre el verdadero valor
del plan, ya que suele desestimársele demasiado. Sin embargo, se cree que lo
más importante es el proceso de planificación, a través del cual el
administrador adquiere un mejor entendimiento del negocio y de las opciones
disponibles.
El prototipo del plan de negocio es:
ü Tener definido el modelo de negocio y sus acciones
estratégicas.
ü Determinar la viabilidad económico-financiera del proyecto empresarial.
ü Definir la imagen general de la empresa ante terceras personas.
A diferencia de un proyecto de inversión, que ha sido un
documento característico del análisis económico-financiero típico de la última
parte del siglo XX, el plan de negocio está menos centrado en los aspectos
cuantitativos e ingenieriles, aunque los contiene, y está más focalizado en las
cuestiones estratégicas del nuevo emprendimiento, como una forma de asegurar su
consistencia.
El plan financiero. El plan de
negocio se acompaña del plan de inversión, donde se ha de incluir toda la información
relacionada con el capital de la empresa; humano, técnico y financiero. Es
decir, se trata de un balance de maquinaria, mano de obra y créditos adquiridos
por la empresa. El plan financiero es la expresión en cifras de lo que se
espera de la empresa; comprende la fijación de los objetivos, el estudio y
selección de las estrategias que se usarán para alcanzarlos, la colocación de
metas, etc.
En un emprendimiento inicial donde el empresario hace las
veces de gerente, utiliza su casa como lugar de trabajo y su automóvil como
vehículo de la empresa, es importante tener en cuenta que, aunque tales hechos
no impliquen desembolso de dinero, tampoco son gratis. Si no se les considera
con su respectivo costo, el plan financiero estará significativamente
distorsionado.
El plan financiero supone la traducción del proyecto de
empresa en números a mediano plazo, y suele incluir:
- Estimación
de ventas por productos.
- Programa
de inversiones.
- Un
balance provisional.
- Determinación
de la información relevante para el cálculo de la cuenta de resultados.
El apoyo económico. Como ya se
ha referido, el emprendedor es, generalmente, alguien que trata de llevar
adelante su iniciativa en solitario; pero si recibe respaldo financiero, mucho
mejor. Algunos organismos de la administración pública, instituciones
financieras y otras entidades ofrecen programas de subvenciones a las nuevas
empresas.
La Actitud. Ser emprendedor
implica ser empresario, tener las ideas claras sobre una meta y sobre lo que se
quiere lograr a partir de la iniciativa a desarrollar. La principal característica de todo empresario es aquello
que lo mueve al emprendimiento y la innovación. Esta actitud lo distingue del
resto de las personas, pues le permite estar consciente en todo momento de que
los retos y los compromisos son grandes, pero aún así se atreve a dar el paso
necesario.
La actitud del emprendedor es su manera de actuar ante la
diversidad de circunstancias que enfrenta cada día, ya sea que logre resultados
favorables o adversos, lo cual es una consecuencia natural de su mentalidad y
de su forma de pensar. Sin embargo, la adopción y el desarrollo de ciertas
actitudes y conductas suele contribuir notablemente a alcanzar el éxito. Entre
estas, algunas que en gran medida definirán la forma en que se reaccionará
frente a tales circunstancias son: la iniciativa, la responsabilidad, la
determinación, la disposición al riesgo, la inclinación al progreso, la
actualización permanente, la toma de decisiones, la tenacidad, el entusiasmo,
la creatividad, la capacidad de recuperación ante el fracaso, la adaptabilidad,
el pensamiento positivo, el dinamismo, la autoconfianza, la inconformidad, la
perseverancia, la flexibilidad, la independencia y tener un propósito bien
definido.
Por otra parte, un aspecto de gran valor en el desarrollo
de un negocio es la comunicación, no solamente en el ámbito interno, con el
equipo, sino también hacia los demás; proveedores, clientes y entorno deben
formar parte del compromiso comunicacional del empresario si espera ser
exitoso.
Una vez definidos los aspectos previos ya mencionados, y
teniendo clara y firme la meta de constituir una empresa propia, el siguiente
paso consiste en llevar a la realidad la idea original; efectuar los
trámites para la constitución legal de la nueva empresa.
Para la constitución de una empresa en Venezuela es muy conveniente
solicitar los servicios de un abogado, quien le brindará adecuada asesoría en relación con la forma de
organización mercantil más adecuada, según sus necesidades; Compañía Anónima, Sociedad Anónima, Firma
Personal, Compañía de Responsabilidad
Limitada, etc., conforme a las disposiciones contenidas en el Código de Comercio, el Código Civil, la Ley del Mercado de
Capitales y el Decreto Nº 2.095 (que regula el tratamiento de las inversiones
extranjeras).
Ahora bien, en general, antes de crear una empresa es
importante considerar lo siguiente:
a) Escoger el nombre o razón social de la compañía.
b) El capital suscrito y/o pagado, que es la sumatoria de los
aportes de cada socio, y nunca debe ser inferior al 20% del capital total.
c) El objeto de la empresa.
A partir de estos aspectos, el profesional del derecho comenzará a dar forma jurídica a su importante proyecto.
A partir de estos aspectos, el profesional del derecho comenzará a dar forma jurídica a su importante proyecto.
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